Pregunta todo lo que necesites saber para dar con un profesional que explique con claridad cómo trabaja, que tenga experiencia en tu tipo de problema, que no te reduzca a una etiqueta, que establezca objetivos concretos y que revise contigo los avances. La confianza es importante, pero también lo es que la terapia tenga dirección y resultados observables.
La vida está hecha de baches. A veces somos capaces de salir sin ayuda si el bache es pequeño; otras necesitamos que alguien cercano nos eche una mano para tomar ese impulso que nos saca; y si el bache es de los grandes, necesitamos una ayuda más concreta y dirigida para salir.
Conviene pedir ayuda psicológica cuando el malestar empieza a limitar tu vida, cuando repites intentos de solución que no funcionan, cuando evitas situaciones importantes, cuando tus relaciones se deterioran. Es decir, cuando sientes que no consigues salir solo.
No hace falta tocar fondo para empezar terapia; a veces ir antes evita que el problema se cronifique.
No. La primera sesión es la más importante y es la que marcará el desarrollo de la psicoterapia. Se empieza a intervenir desde la primera sesión; es más, en la terapia estratégica no son raras las psicoterapias de una sola sesión.
La primera sesión es la más importante y la que marcará el devenir de la psicoterapia, cuando el psicólogo la hace gratis, es probable que no tenga mucha experiencia y lo haga como una forma de ganar tiempo para situarse y trabajar más tranquilo.
Dolor crónico: 80€
Demás terapias: 70€
Las sesiones, salvo que el problema lo requiera, son cada 2 semanas y se van espaciando a medida que mejoras: cada 3 semanas, una vez al mes, etc.
No se puede saber de antemano; sí sabemos que antes de 5 sesiones se tienen que ver cambios. El objetivo de la terapia breve estratégica siempre es ayudar en el menor tiempo posible, porque es fundamental que la persona recupere cuanto antes su vida.
Depende del problema y del enfoque. Algunos problemas pueden mejorar en pocas sesiones o en unos meses; otros requieren un trabajo más largo. Lo importante es que la terapia tenga objetivos claros y que se revisen los avances. Si después de varios meses no hay ningún cambio, conviene replantear la terapia.
Depende de tu problema. Para ansiedad, pánico, fobias, obsesiones o bloqueos concretos, suelen ser útiles enfoques activos y orientados al cambio. Para problemas familiares o de pareja, puede ser importante trabajar las dinámicas relacionales. Para procesos de autoconocimiento, otros enfoques más exploratorios pueden tener sentido.
La clave es que la terapia se adapte a ti, no que tú tengas que adaptarte a la teoría del psicólogo.
Ambas pueden funcionar bien. La terapia presencial en Bilbao puede ser preferible si valoras el contacto directo. La terapia online puede ser muy útil si vives fuera, tienes poco tiempo, viajas o prefieres trabajar desde casa. Lo que marca la diferencia es la calidad de la intervención, no el formato.
Una terapia funciona cuando empiezas a notar cambios en tu vida diaria: haces cosas que evitabas, gestionas mejor los síntomas, entiendes mejor tus patrones, reduces conductas que mantenían el problema y recuperas autonomía. No basta con hablar y desahogarse; la terapia tiene que ayudarte a vivir de otra manera.
Sí, en algunos momentos puede ocurrir. Cambiar implica cuestionar formas habituales de pensar, sentir o actuar. Pero una cosa es que la terapia te remueva y otra que te haga sentir perdido durante meses sin una dirección clara. El trabajo terapéutico puede requerir removerte, pero también orientarte.
Que una terapia no haya funcionado no significa que tu problema no tenga solución. Puede que el enfoque no fuera el adecuado, que no hubiera objetivos claros, que no se trabajara el mecanismo que mantenía el problema o que no hubiera buena conexión terapéutica. En esos casos, cambiar de enfoque puede ser la solución.
Depende del caso. Algunas personas no la necesitan; en otros casos la medicación puede ser útil o necesaria, especialmente si hay síntomas intensos o riesgo para la persona. La indicación debe hacerla un médico o psiquiatra. Psicoterapia y medicación no son enemigas: se complementan cuando el caso lo requiere.
No. Existen muchos y diferentes enfoques que tienen formas muy distintas de ver a las personas, a sus problemas y, sobre todo, a cómo se solucionan estos problemas. Algunos psicólogos trabajan de forma más exploratoria, otros más conductual, otros más sistémica y otros más estratégica. Antes de empezar, es recomendable preguntar cómo trabaja el profesional y cómo se evaluará el progreso. Pregunta todo lo que quieras saber.
No trabajo directamente con ningún seguro médico. Dependiendo de la cobertura de tu póliza pueden reembolsarte una parte o el total de la terapia, así que debes hablarlo con tu seguro. Yo puedo entregarte los documentos acreditativos necesarios.
Lunes a viernes de 9 a 21h.
Sábados de 9 a 15
Horario semanal excepto festivos en nuestra consulta.
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Horario semanal excepto festivos para psicoterapia online.
C. de Ercilla, 38, Abando, 48001 Bilbao
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