Seleccionar página

Ansiedad

 

Cuando tu cuerpo se convierte en un horrible tsunami que no puedes controlar y la aterradora sensación de no poder dominar tu propio cuerpo se apodera de ti

 

 

Da igual que te lo expliquen, tu ya entiendes que no hay peligros objetivos. El problema es que tu organismo está fuera de control y no puedes hacer nada para evitarlo.

Pero la ansiedad se cura. Se puede enseñar a tu organismo a no perder el control y tú puedes aprender a manejar esas reacciones.

No es explicando algo que tú ya entiendes ni con fármacos. Los fármacos ayudan, son una muleta muy útil mientras enseñas a tu organismo a reaccionar de otra forma, pero por sí mismos no van a sacarte del agujero.

El trastorno de ansiedad es una forma de reacción que tu organismo ha ido aprendiendo. Ningún fármaco va a hacer que desaprenda, eso es algo que hay que ir trabajando.

La solución pasa por enseñar a tu organismo a no reaccionar así y por que tu aprendas a manejar esos episodios. El fármaco sólo es una ayuda.

 

Ansiedad generalizada

Sabes que no hay peligros concretos, sabes que estás seguro, sabes que tu vida no corre peligro… pero tu organismo actúa como si estuviera en guerra. Un estado de alerta constante que hace de tu vida una tortura.

Hemos conocer tu historia, tu vivencia, tus comienzos… e ir trabajándolo para poder darle la vuelta y hacer que tu organismo aprenda que no estamos en guerra y que ese estado de alarma no corresponde.

 

 

Agorafobia

Un día empiezas a sentir que te falta el aire, tu cuerpo parece que no es tuyo, te desorientas e incluso parece que vas a desmayarte de un momento a otro.

Comienzas a prestar atención a esos síntomas, el temor a que te vuelva a pasar te paraliza. Empiezas a evitar clases, lugares, situaciones… y cuando te das cuenta salir de casa se ha convertido en algo imposible.

Entiendes que no hay peligros objetivos, pero el miedo es atroz.

No eres especial, hay mucha gente afectada por esto. Por suerte hay un protocolo de intervención que ajustado a ti te hará que vuelvas a recuperar esa autonomía para recuperar tu vida.

Ataques de pánico

Sin saber ni cómo ni dónde ni porqué, de repente te falta el aire, parece que el corazón se te va a salir del pecho, te mareas, se te nubla la vista…

El ataque de pánico es el colapso del cuerpo, en cualquier momento o situación. Eso hace que vivas con gran incertidumbre e inseguridad que eso se vuelva a repetir, que vuelvas a perder el control totalmente.

Te conviertes en una marioneta con los ojos rotos siempre mirando hacia dentro, buscando indicios de un nuevo ataque.

El ataque de pánico precisa de un abordaje distinto del de la ansiedad por estas características. Hay que romper esa dinámica y desactivar ese muelle que acelera hasta el infinito tu organismo para que puedas recuperar tu vida.

 

 

Fobia social

Tienes miedo a caer mal, a ser rechazado o simplemente ignorado. Te gustaría ser capaz de acercarte y actuar normalmente pero has perdido toda naturalidad, te sientes como un robot.

Estás pendiente de cada gesto, de cada detalle, no fluyes con los otros, pareciera que la sociedad bloqueara tu cuerpo. Sabes que son miedos absurdos, sabes que en ocasiones lo has hecho bien y que además tienes cosas muy valorables… pero no puedes evitar esas reacciones.

Por experiencias pasadas, aprendizajes erróneos o por lo que sea, no te manejas bien con la gente. Pero de la misma forma que aprendiste a manejarte mal puedes aprender a solventarlo. A conocer gente, a ligar, a hablar… a todo eso se aprende, y si te das la oportunidad de hacerlo vas a cambiar tu vida radicalmente.

 

 

 

Fobias específicas

Las fobias específicas son aquellas que son causadas por cosas concretas y relativamente aisladas. Generalmente no suponen un grave trastorno porque al ser algo específico, la persona lo evita y sigue con su vida normal.

Dejas de conocer otras culturas porque te da pánico el avión. No visitas ese grandioso monumento porque te dan miedo las alturas. Te gusta la naturaleza pero te aterra encontrarte con animales. Sacarte sangre se convierte en un drama. No te gusta que la gente te mire raro cuando dices que no tomas ascensores.

Llevas una vida normal pero estás dejando de disfrutar de todo aquello que podrías hacer de no ser por ese miedo. Miedos que son relativamente fáciles de superar por ser específicos y que de superarlos te permitirían hacer todo eso que siempre has querido.

 

 

 

 

Obsesiones y compulsiones

Tienes que lavarte las manos 50 veces y aún no estás seguro de que estén limpias; aunque compruebes la puerta, el gas, el agua…100 veces no te quedas tranquilo; tienes pavor a comer algún error; dudas de todo; temes contaminarte; no puedes dejar de repetir esa frase para que no pase nada malo…

Este es uno de los trastornos más invalidantes y que mayor sufrimiento provoca. La vida se te esfuma entre rituales, miedos y obsesiones que provocan un  grave malestar.

Tienes que darle la vuelta a esta situación y aprender cómo se dominan esas obsesiones compulsiones para que dejen de ser ellas las que te dominan a ti y a tu vida.

 

 

 

 

Estrés postraumático

Te vienen recuerdos, flashes… por una parte huyes, por otra sigues atrapada en una rueda que no te deja vivir. Las pesadillas te asaltan, aquellas imágenes se agolpan, el miedo te atenaza…

Has pasado una experiencia límite y tu organismo no acaba de pasar página. Por mucho que pase el tiempo sigues anclada en aquel momento y vas a seguir si no lo trabajas.

Las pastillas sirven para tranquilizarte y pasar ese momento, pero si son tu único recurso va a ser muy complicado que mejores. Un trabajo bien hecho, una elaboración de todo eso que tienes ahí atascado es lo que te permitirá recuperar tu vida y salir de esa rueda infernal.

 

 

 

 

 

La Terapia Breve estratégica es enfoque que más respaldo científico tiene en el tratamiento de trastornos de ansiedad.

Giorgio Nardone y su equipo han creado protocolos específicos para cada uno de los tipos de ansiedad que han demostrado ser, con miles de pacientes, los abordajes de primera elección.

 

Aquí tienes algunas de sus publicaciones que pueden ser de gran ayuda

Las sesiones al principio son semanales. Según se va mejorando y avanzando en el trabajo, se van espaciando para que el paciente vaya adaptando todo lo que se hace en la consulta a su vida.

Las sesiones pueden ser presenciales o virtuales vía Skype. Se puede hacer un buen trabajo de las dos maneras.

No hay un número definido de sesiones. Cada paciente es un mundo, y el éxito de la terapia está condicionado a adaptar completamente los protocolos a ti.

Sería como predecir cuánto vas a tardar en aprender un idioma. Dependerá de tu nivel previo, la implicación que tengas, tu disponibilidad…

Pregúntame lo que quieras sobre tu problema de ansiedad