Cómo saber si tienes ANSIEDAD y cómo superarla con la Terapia Breve Estratégica
La ansiedad es la activación del organismo para hacer frente a un peligro. Por ejemplo:
Sin embargo, ¿cada vez que sientes miedo quiere decir que hay un peligro objetivo? No.
Hay veces que tu organismo se activa cuando no hay peligro real. En estás situaciones, es fácil asustarse de la activación, tratar de controlarla y acabar en bucle con ella. Eso es lo que hay que cambiar.
Otras veces la persona está constantemente activada porque tiene la sensación de que puede pasar algo cuando realmente no pasa nada. En esos casos estamos ante una mente demasiado precavida, y tenemos regular la tendencia a anticipar.
En definitiva, la ansiedad no se cura, porque no hay nada que curar. Tu organismo no está enfermo, en todo caso está funcionando demasiado bien: se activa cuando no debería, y tenemos que regular esa respuesta de lucha - huída para que aparezca sólo cuando realmente toca.
Los síntomas físicos son el indicador de que el organismo se está preparando para la lucha - huída:.
Taquicardia: el corazón se acelera porque el organismo comienza a mandar sangre a los músculos.
Hiperventilación: la respiración se acelera porque ese corazón necesita más oxígeno.
Nudo en el estómago: debido a que hay menos sangre en las vísceras, se siente una especie de constricción
Miedo: la forma que tiene tu organismo de inducirte a que te alejes de eso que le ha parecido peligroso. Sin embargo, sentir miedo no equivale a peligro real, un organismo sano tiene muchas falsas alarmas.
Ansiedad: activación del organismo para hacer frente a un peligro. Un modo lucha - huída que se nota en el pecho.
Angustia: activación de desesperanza, no de lucha; aparece cuando la persona no ve salida. Es un estado de alerta más que de lucha, que se nota más en la tripa que en el pecho.
Pánico: cuando la persona llega a un pico máximo de activación en la que siente que está a punto de perder el control de su cuerpo.
Estrés: activación constante que provoca mucho desgaste, hasta incluso llegar al llamado síndrome general de adaptación.
En nuestra consulta de psicología en Bilbao tratamos diferentes tipos de ansiedad que pueden limitar tu día a día, como la ansiedad generalizada, los ataques de pánico, la angustia persistente o la ansiedad por separación. También trabajamos con fobias específicas (social, conducir, claustrofobia o agorafobia), la cibercondría y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) con la ayuda de la terapia breve estratégica.
El ansiolítico es una buena muleta al principio. Sin embargo, si no lo dejas se convierte en eso que te impide superar la ansiedad.
La Terapia Estratégica va al origen de la ansiedad, a la percepción de miedo que pone en marcha todo el repertorio de sensaciones físicas desagradables. Ir al pasado puede ser buena idea si quieres entender, que no es lo mismo que superar. Si quieres una solución, tienes que centrarte en el presente y en tu relación con la ansiedad.

La ansiedad no se cura, no tiene una causa. Es la capacidad de activarse que todo organismo tiene para hacer frente a las demandas del entorno. Por ejemplo, cuando haces deporte tienes las mismas sensaciones de un ataque de ansiedad (taquicardia, hiperventilación…), pero como sabes que son normales, no entras en bucle con ellas.
El objetivo con la ansiedad es aprender a regularla, y perder el miedo a las sensaciones; no curar, no hay nada que curar. Tiene que aparecer cuando es necesaria y en un rango aceptable.
Te pasa porque tu organismo está en modo lucha - huída, preparado para hacer frente a un peligro que no existe. Todo el mundo tiene ese tipo de falsas alarmas. La diferencia está en no entrar en bucle con ella. El objetivo es regular esa activación para que trabajen a tu favor, no en tu contra.
La ansiedad es la respuesta de lucha o huída. La angustia es la respuesta de renuncia. Mientras en la ansiedad debemos regular a la baja, en la angustia se debe regular a la alta, a ayudar a la persona a salir de la renuncia y recuperar las ganas de seguir viviendo.
Identifica la percepción del miedo que provoca tu ansiedad. ¿Miedo a estar solo? ¿a quedarse sin trabajo? ¿a no ser capaz? ¿al abandono? etc. Es la percepción del miedo que tendrás que aprender a desactivar.
No socialices el problema: hablar del miedo, al contrario de lo que comúnmente se cree, no hace que pierda intensidad, al contrario, es como si echaras fertilizante a una planta que no parará de crecer.
Evita evitar: cada vez que evitas aquello que te da miedo, la percepción de miedo aumenta, y con ella la respuesta de ansiedad.
Aprende a decir no y a dejar claros tus límites. Sin miedo. ¿Qué es lo peor que podría pasar?
Aprende a gestionar el rechazo. Eres tú quien decide a quién quiere a su lado.
Céntrate en el presente si quieres encontrar una solución a tu ansiedad. Una vez la hayas eliminado de tu vida, ya buscarás las causas que la provocaron.
Empieza a delegar. La ansiedad aparece cuando intentas controlarlo todo. ¿No te has dado cuenta que cuanto más intentas controlar, más se descontrola tu vida?.
No trates de controlar tus reacciones fisiológicas: tratar de controlar las reacciones fisiológicas puede llevarte al descontrol que acaba en el ataque de pánico.
No luches contra tus pensamientos negativos, surféalos. Cuanto más los combatas, más se quedarán contigo.
Tratar de relajarse ante la ansiedad es cómo hacer el avestruz escondiendo la cabeza. Se trata más bien de aprender a llevarse bien con la ansiedad sin evitarla.
Cuidado con pedir ayuda: cuando estás en apuros y pides ayuda, te liberas del malestar. Sin embargo, a largo plazo tu incapacidad no hará más que aumentar.
La ansiedad es un mecanismo de defensa que el organismo pone en marcha cuando tiene miedo. Por tanto, no se debe tratar en sí misma, porque es consecuencia del miedo que provoca el peligro percibido. Para tratar la ansiedad de forma eficaz, no hace falta buscar las causas en el pasado, sino cambiar la percepción del miedo que la provoca.
Así enfocamos la terapia para la ansiedad desde la Terapia Breve Estratégica:
La primera sesión es muy importante. Se trata de descifrar qué hace que tu ansiedad se mantenga. Por eso saldrás de ella con algunas pautas que harán que ya empieces a notar mejoras desde la primera sesión.
Durante el resto de sesiones valoraremos las mejoras e introduciremos nuevas pautas si es necesario.
Si todo va bien, en 10 sesiones habrás notado cambios significativos en relación a tu ansiedad. Si tienes cualquier duda o buscas un psicólogo en Bilbao especialista en ansiedad, no dudes en contactarme.
La psicoterapia te enseñará a regular tu organismo para no vivir con el miedo a perder el control, y calmará tu mente para que deje de buscar peligros.
Un psicólogo te enseña a manejar la angustia mediante una psicoterapia que hará que el nerviosismo, el estrés o las preocupaciones no sean las que dominan tu vida.
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