La mente humana es tan dúctil que podemos

 llegar a enloquecer mediante la razón.

Georg Lichtenberg

 

Una famosa anécdota ocurrida en una clínica Alemana, muestra a la perfección el funcionamiento del trastorno obsesivo compulsivo (TOC). 

Había un paciente que aplaudía continuamente y los psicólogos no sabían cómo ayudarle. Un día llegó un eminente doctor que le preguntó a ver porqué aplaudía, y él respondió que lo hacía para ahuyentar a los elefantes. El doctor le respondió que en Alemania no había elefantes y el chico respondió: ves…

La persona que sufre un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es una persona que, en el intento de buscar seguridad (o sensaciones placenteras), desarrolla un comportamiento con el que logra un control tan bueno, que no puede dejar de hacerlo. Los hechos prueban que el ritual de nuestro amigo alemán, funciona.

Puede parecer que el TOC es un trastorno psicológico desprovisto de toda lógica, sin embargo, la mayoría de personas que sufren TOC, son personas que destacan por su inteligencia, y detrás de la aparente absurdez de los repetitivos comportamientos, hay una lógica. El problema es que llevada al extremo, se convierte en absurda. 

A lo largo de la historia ha habido muchos personajes famosos que podrían haber padecido TOC. Por ejemplo, el famoso ingeniero Nikola Tesla, daba siempre 3 vueltas a los edificios antes de entrar (número con el que estaba obsesionado), masticaba los alimentos un mismo número de veces y llevaba encima siempre 18 pañuelos.

Parece que Sócrates padecía una compulsión que le llevaba a exponer sus razonamientos a todo aquel que se cruzaba. Y el mismísimo Alejandro Magno, llevaba a cabo un montón de rituales propiciatorios antes de sus batallas.

Tener un punto obsesivo es bueno, todos necesitamos cierto grado de control y orden para desarrollar una vida normal. El problema viene cuando ese control se hace muy rígido y aprisiona a la persona en un callejón sin salida. 

 

El pensamiento obsesivo es el trampolín del pensamiento creativo, pero también la rampa de salida de las obsesiones

(G. Nardone)

 

La persona obsesiva busca seguridad mediante el control, sin embargo, como en la vida hay muchísimas situaciones incontrolables, el intento rígido de control, puede acabar en alguno de los trastornos del espectro obsesivo.

Por ejemplo, la persona puede enfrascarse en pensamientos que no le permiten llevar una vida normal, como la duda:

  • ¿Habré atropellado a ese ciclista que he adelantado?
  • ¿Sería yo capaz de hacer daño a mi hijo?
  • ¿Realmente quiero a mi pareja?
  • ¿Y si me gustan los hombres y no las mujeres?
  • ¿Seré un pedófilo?

 

O puede establecerse una lucha para tratar de quitarse de la mente pensamientos obsesivos en forma de frases o palabras, o también en forma de imágenes, que no le dejan hacer una vida normal. También puede que, a causa de la tensión que padece, sufra picos de ansiedad que pueden ser confundidos con ataques de pánico.

 

La persona obsesiva sufre muchísimo porque está tratando de controlar aquello que no se puede controlar

 

Por el contrario, el TOC es aquella persona que ante este tipo de problemas, desarrolla un control tan bueno, que no lo puede dejar. El ritual asume el control:

Lavarme las manos cada vez que dudo haber tocado algo contaminado, me da tranquilidad y dejo de pensar. Sin embargo, me enfrasco en un ritual del que voy a ser esclavo.

Los rituales tienen 3 características:

  • Inevitables: la persona no puede no hacerlo.
  • Irrefrenables: si inicia no puede parar.
  • Tiene una secuencia fija que se repite siempre de la misma forma.

Para saber si esa manía que tienes se puede considerar un TOC, prueba a ver si puedes no hacerlo, parar una vez iniciado o si lo repites siempre de la misma forma.

 

Hay que aclarar que no todos los rituales son patológicos:

  • Deportistas de alto nivel o artistas, frecuentemente tienen rituales que les ayudan a mejorar su desempeño. 
  • En profesiones de alto riesgo, como un cirujano, cierto nivel de control y ritualidad, ayuda a mejorar.. 
  • A los niños les da seguridad cierta ritualidad: rutinas que van dando forma a su mundo.

 

La clave para saber si un ritual es patológico

 

¿facilita la vida de la persona, o por el contrario la complica?

 

En cuanto al modo de manifestarse pueden ser:

  • Mentales: repetir números, frases… (no confundir con aquella persona que lucha contra pensamientos intrusivos).
  • Comportamentales: Lavarse, repetir un gesto 

 

El ritual es la forma que tiene la persona de recuperar el control. Para poder ayudarla de forma eficaz es muy importante conocer el fin con el que lleva a cabo el ritual, cuál es la creencia que alimenta el trastorno. Pueden ser rituales:

 

    • Reparadores: para solucionar algo del pasado (me lavo las manos para no infectarme…).
    • Preventivos: para evitar algo en el futuro, tienen a ser más racionales (abro y cierro el grifo 4 veces cada vez que lo toco para que no pase nada malo).
    • Propiciatorios: para que ocurra algo en el futuro, tienen un componente mágico mayor (me pongo la camiseta amarilla para aprobar el examen).

 

Además el ritual puede ser numerable, lo repite un número concreto de veces o sensitivo, lo hace hasta que tiene la sensación de que es suficiente.

También es frecuente la evitación, evitar todo aquello que está relacionado con lo que el ritual me ayuda a controlar. Es muy importante conocer qué hacen las personas que conviven con la persona, porque prestarle ayuda, tranquilizarlo o hablar contínuamente del problema, ayudan a que se cronifique.

 

El caso de Noelia

 Noelia es una chica de 38 años que vive en Bilbao. Siempre ha sido muy maniática e incluso tiene alguna conducta que podríamos calificar de TOC, pero ese no es el problema que le lleva a buscar un psicólogo.

Lleva dos meses en los que, cada vez que pasa por delante de una funeraria o se cruza, aunque sea de lejos, con una persona que ella considera que es drogadicta, al llegar a casa se quita toda su ropa y la tira, incluso la ropa interior. Hay semanas en las que ha tirado toda su ropa cada día, incluso ha llegado a tirar un bolso de 600 euros. No tiene problemas económicos, sin embargo, si esto sigue así, va a tenerlos a pesar de que ahora se compra la ropa en tiendas más baratas.

En base al diálogo estructurado para conocer bien el problema vemos que:

  • Es un ritual comportamental, lleva a cabo una conducta visible.
  • Es sensitivo: no es algo que repita un número de veces. Al quitarse la ropa tiene la sensación de que no pasará nada malo.
  • Es preventivo: si no tira toda la ropa, pasará algo malo.
  • Evita todo tipo de situaciones que tengan que ver con muerte y drogadictos (o lo que ella supone que son drogadictos).
  • Su familia colabora en algunos rituales: por ejemplo, les obliga a quitarse toda la ropa y ponerla a lavar cuando vienen de un funeral, y ella no sale de su habitación hasta que no lo hayan hecho.

 

Empezamos trabajando la conducta de tirar toda su ropa. A través del diálogo estratégico me cuenta que tiene claro que lo que hace es absurdo, sin embargo, no puede evitarlo.

Acordamos que, cada vez que le ocurra, podrá tirar toda su ropa, pero dejará un calcetín, una parte mínima de su ropa para comprobar qué ocurre.

A la semana siguiente hacemos venir también a su pareja. Me cuenta que le ha pasado 3 veces, y que ha sido capaz de dejarse no solo un calcetín, sino 2, y que no ha pasado nada malo. Convenimos dejar un prenda más para las siguientes semanas y reestructuramos con su pareja todo aquello que hace la familia para mitigar su malestar, pero que al final consigue que el problema se mantenga. 

 

El TOC es uno de los trastornos más resistentes, tenemos que ir poco desmontando el problema para que Noelia sea capaz de relacionarse con el mundo de una forma más sana.

 

 Consulta tu caso. La clave está en aprender a controlar de manera más efectiva para recuperar tu vida.

 

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