Hay trastornos que duelen pero en los que no hay forma de encontrar esa lesión que provoca el dolor por muchas pruebas que se hagan…

 

sin lesión, ¿cómo puede doler?

 

Duele porque no es necesario daño físico para que haya dolor. Tu organismo no se basa sólo en la información que le llega por los nociceptores (las neuronas involucradas en los procesos de dolor, que informan sobre daños corporales) para valorar si procede o no dar una respuesta de dolor, lo que sería la vía física.

 

Que te duela el codo no quiere decir que ahí haya una lesión. Sólo quiere decir que tu organismo ha decido responder con dolor en esa zona.

 

El dolor es sólo un mecanismo de defensa de los que tiene tu organismo, y su puesta en marcha no está restringida a que haya daño físico

 

Lo único que puede poner en marcha la respuesta de dolor es una valoración de tu organismo. El dolor siempre empieza en una valoración que pondrá en marcha todas las reacciones neurofisiológicas involucradas en los procesos de dolor. Y tu organismo puede llegar a la conclusión de que la respuesta de dolor es la más conveniente por millones de circunstancias distintas.

 

Sin esa valoración inicial no puede haber dolor

 

La incertidumbre, situaciones límite, verse desbordado, la indefensión… toda esa información que le llega del entorno, lo que yo llamo la vía ambiental, puede ser la información en la que tu organismo se  base para provocar una respuesta de dolor.

 

El dolor es sólo una de las herramientas de supervivencia que tenemos. No está supeditada a daño físico

 

Está supeditado únicamente a una valoración que concluya que es la mejor respuesta posible. Una situación límite perfectamente puede ser el detonante que lleve al organismo a valorar que la respuesta de dolor es la mejor opción.

 

No es necesario el daño físico. Cualquier amenaza percibida por el organismo, sin necesidad de daño físico, puede ser el detonante que lleve a una respuesta de dolor.

 

 

 

No hay una escala que marque qué da miedo y que no. Tampoco qué debe doler y qué no. Sólo la valoración del organismo decide qué da miedo y qué no; qué duele y qué no.

En las lesiones físicas hay poco margen de interpretación, llega información de daño y el organismo responde para alertarte de tal lesión.

Cuando se basa en la vía ambiental para provocar dolor no hay medida. Si el organismo se ve desbordado el dolor puede ser horrible, mucho peor que cuando se basa en algo físico.

 

El organismo puede verse amenazado sin necesidad de daño físico. Y responder con dolor, una de las herramientas que tiene para ayudarte a sobrevivir

 

  • ¿Merece el polen apretar las vías respiratorias?
  • ¿Es el látex tan peligroso como para provocar una urticaria?
  • ¿El potente olor de un detergente puede resultar amenzante?

 

Según algunos organismos si. Todo depende de una valoración.

 

¿Cuántas personas conoces a las que la lechuga, el agua o los días soleados con 23º les provoquen migraña?

¿Cuántas personas conoces a las que el queso curado, el vino o los días fríos con niebla les provoquen migraña?

 

Dolor es amenaza percibida (con o sin daño físico)

 

Percibir es interpretar la realidad. Una realidad que puede ser vista de muchas formas