Solo si te lo concedes podrás renunciar. Si no te lo concedes será irrenunciable

Giorgio Nardone

 

La bulimia puede tener una evolución muy particular: el trastorno por atracón o, como se conoce desde la terapia breve estratégica, el binge eating. Esto es, la alternancia de periodos largos de abstinencia de comida con un régimen muy controlado en periodos más o menos largos, con transgresiones durante las cuales la persona pierde totalmente el control de la comida.

El binge eating, seguido o no por el vómito, tiene un periodo de tiempo limitado al que le sigue otro periodo de ayuno largo, que da lugar a otro nuevo ciclo.

Son personas que consiguen mantener el control… hasta que lo pierden. Normalmente, la persona está convencida de que su problema es la pérdida de control, sin embargo lo que determina la pérdida de control, es el periodo de ayuno anterior que se vuelve incontrolable.

Normalmente, cuando quieres adelgazar, lo que piensas es que cuanto más ayunes, más rápido será el proceso. Sin embargo esta lógica no suele funcionar, porque propiciamos una serie de consecuencias, como la ralentización del metabolismo o los atracones, que hacen que adelgazar sea cada vez más difícil.

En el binge eating, el problema no es el atracarse de comida. El problemas es el ayuno, que se convierte en la mecha que termina por detonar el atracón.

Los problemas alimentarios tienen un gran parecido, salvando las distancias, con los problemas de drogas (también con los trastornos sexuales). La diferencia principal es que no podemos prescindir de la comida y tenemos que lograr una relación adecuada con ella.

Para lo cual debemos poner el foco en el placer. Si miramos a las drogas, actualmente el modelo islandés el modelo que mayor eficacia tiene en el tratamiento de adicciones y se basa principalmente en construir situaciones antagonistas al consumo.

Islandia ha invertido muchísimo en promocionar actividades como música, deportes, danza, hip hop, arte o artes marciales, para que las personas tuvieran la oportunidad de hacer actividades que llenen el vacío que se crea al dejar una sustancia.

Por ejemplo, fumar es una adicción basada en el placer. Cuando dejas de fumar se crea un vació de placer que provoca mucha ansiedad y que la persona suele llenar con otro placer: comida. Meter control al placer es una estrategia condenada al fracaso.

Para dejar de fumar es más eficaz incrementar el placer: se prescribe la persona comprar el tabaco que más le guste (nada de light) para fumarlo sin restricción alguna, mientras apunta en un diario los cigarros más placenteros.

En una primera selección se descartan los menos apetecibles para ir dejando aquellos que provocan más placer. Poco a poco se van reduciendo los cigarros para mantener solo aquellos que más placer provocan. Al final pueden pasar dos cosas: que termine fumando muy poco o que lo deje definitivamente.

La mejor medicina para los trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, vomito) es el placer. Todos ellos tienen una relación perversa con el placer. En el caso del binge eating el placer está en el ayuno, en la sensación de control que tiene la persona. El objetivo es hacerle ver que el problema no es el atracón.

 

Soluciones para el trastorno por atracón

La persona no tiene que tener miedo atracón sino el ayuno, porque el atracón solo es una consecuencia del ayuno. Los psicólogos en Bilbao que trabajan desde la terapia breve estratégica, le aconsejarían:

Ten en cuenta que cada vez que ayunas estás construyendo el siguiente atracón. Así, la mejor manera de evitar los atracones es evitar los ayunos.

En el trastorno por atracón la solución intentada es ayunar, y lo que se pretende es que la persona vaya poniendo la atención en controlar el ayuno y no el atracón, que es incontrolable.

Lo que se busca es que la persona empiece a comer regularmente de nuevo, y salga del bucle en el que cada ayuno acaba inevitablemente un atracón al que sigue un nuevo periodo de ayuno.

El binge eating se convierte en una compulsión irresistible a comer, basada en el placer que, cuanto más tratamos de controlar, más descontrolamos. Hemos de hacerle ver a la persona que, entre las dos partes de su problema, solo tiene poder de controlar el ayuno.

Como en todos los trastornos alimentarios, tiene una perversión en el placer. En este caso el placer está en el ayuno, en el control exhaustivo que logra sobre la comida. El problema es que acaba haciéndole perder el control.

 

 

 

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