Anorexia juvenil

Anorexia juvenil

Cuando una niña no deja de perder peso, tratas de ayudarla con todas tus fuerzas y ves que lejos de mejorar empeora, comiendo menos y llevando al extremo su relación con la comida, es momento de pedir ayuda.

Son trastornos complicados que requieren la implicación de toda familia. Por una parte ella ha de restablecer una relación sana con la comida, comer es un placer y ella lo ha convertido en un infierno. Por otra los padres han de aprender a manejar a su niña, algo complicado pero esencial.

Las clínicas de internamiento funcionan en muy pocos casos, cuando no los empeoran. No se trata de obligarla a comer ni de que entienda que hay que comer. El foco a de esta en hacerla sentir, ha de recuperar el placer por comer y eso no se consigue explicando.


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