¿Sabias que el dolor no se puede percibir?

El dolor no es una entidad detectable. El dolor es una emoción, un recurso de tu organismo para ayudarte a lidiar con el mundo. Es la forma en la que tu organismo te induce a moverte para evitar un peligro, a no moverte para sanar una lesión… en definitiva a aumentar tus probabilidades de sobrevivir.

El dolor es siempre una respuesta a un peligro percibido. No deberíamos hablar de tolerancia al dolor ni de un umbral de dolor, porque equivale a decir que los diferentes tipos de lesiones provocan una cantidad determinada de dolor que nuestro organismo percibe: ciencia ficción.

El dolor funciona como el miedo. Un león no provoca una cantidad de miedo determinada que tú percibes, porque no es una cualidad intrínseca del león. No hay una escala de miedo en la que un gato da miedo 2 y un león 10. Si todo va bien, a un ser humano le da más miedo el león que el gato, pero dependerá de cada persona.

Una persona puede sentir miedo 10 ante el gato porque su organismo lo ha percibido como peligroso, y un domador de leones puede sentir miedo 2 ante un temible león. El miedo dependerá de la percepción de cada persona, igual que el dolor.

Una lesión no provoca dolor por sí misma. Partirte una pierna duele más que hacerte un arañazo… si todo va bien, porque al igual que sucede con el gato y el león, una lesión grave puede no doler y una leve puede provocar un dolor infernal. El dolor no depende de la lesión, depende del nivel de peligro percibido que mediatiza la respuesta: a más peligro percibido, más probabilidad de respuesta dolorosa.

De la misma forma que un gato puede provocar miedo 10, el viento sur, el chocolate o el salmón ahumando, todos ellos eventos o estímulos inofensivos, pueden provocar dolor 10: una migraña espantosa. No es el gato ni el león los que provocan miedo. No es la lesión la que provoca dolor o el vino tinto el que provoca migraña. Es la percepción que ha elaborado tu organismo de ellos.

 

Lo que provoca el miedo y el dolor es una valoración, una idea de lo que está pasando

 

¿De verdad crees que algún día se creará un medicamento capaz de cambiar la idea de que un gato, el chocolate, una paloma, el viento sur, los ahumados… son peligrosos?, ¿o la valoración de responder con dolor de cabeza cuando estas estresada?, ¿o la idea de que los fines de semana es buena idea responder con migraña?

Ya te adelanto que las ideas no están en tu cerebro, tu cerebro permite que accedas a ellas, pero no se encuentran ahí. La ciencia avanza muchísimo y nunca se sabe, pero a día de hoy, ni siquiera hay una sola investigación tratando de buscar ese medicamento. Son investigaciones de ruleta rusa, de ver si suena la flauta y, por casualidad, dan con ello.

 

Otras muchas investigaciones ni siquiera eso, los enfermos crónicos son la golosina más deseada por las farmacéuticas

 

Mientras tanto te recomiendo que te centres en cambiar la valoración que ha hecho tu organismo. De esta forma si tienes alguna posibilidad de superar la migraña.

 

P.D. La próxima vez que oigas a un supuesto especialista en dolor hablar de percepción de dolor o umbral de dolor, !huye!