Un analgésico no hace nada en la zona dañada, no está diseñado para eso. Se consigue el efecto analgésico mediante una suerte de engaño para que tu organismo crea lo que no es.

Te pegas un golpe en el pie y te duele, mucho. Tomas un analgésico y deja de dolerte, al menos durante un rato.

¿Qué ha pasado?, ¿qué ha hecho ese fármaco?

Lo más lógico es pensar que ese analgésico ha hecho algo en la zona del golpe porque ha dejado de dolerte, pero…

no, el analgésico no hace nada en la zona dañada. No puede

Los tejidos dañados (golpe, quemadura…) generan señales para alertar del estropicio. Al darte el golpe se genera una señal que informa del daño, el organismo valora y responde, en este caso con dolor.

Lo único que hace el analgésico es cortar la señal que informa de los daños físicos que ha causado el golpe.

No puede hacer nada más allá de eso

Entonces tu organismo interpreta que ya no hay lesión al desaparecer la señal, por lo que deja provocar la respuesta de dolor.

El efecto analgésico consiste en engañar a tu organismo, en jaquear esa señal que le informa de daño físico para que crea que ya no hay peligro y deje de responder con dolor

Pero el analgésico no cura nada, no actúa sobre la herida, no tiene esa capacidad, no puede. Sólo inhibe la señal que informa de daños físicos.

Sin daño físico no hay señal que informe de daño físico

Sin señal de daño físico, el analgésico no tiene capacidad de actuación a nivel fisiológico

En fibromialgia o migraña NO hay ninguna estructura dañada, así que tampoco hay señal que jaquear

Por eso los fármacos tienen un resultado tan variable en estos trastornos y nunca son tan eficaces como cuando hay daño físico. Porque en estos trastornos el organismo no se basa en la vía física para responder con dolor, se basa en la  vía ambiental. El efecto que haga el fármaco será efecto placebo.

Por eso los antidepresivos funcionan (más o menos…) en fibromialgia y migraña, incluso mejor que los analgésicos. Porque, aunque limitadamente, tienen un efecto mayor en la vía ambiental.

El gran error es creer que tu organismo sólo se basa en la información de daño físico para responder con dolor

¡NO!

Tu organismo recibe información de muchos tipos, la de daño físico sólo es una de ellas. Situaciones extremas de peligro, verse desbordado… pueden hacer que se active el dolor como un mecanismo de defensa de los que tiene para sobrevivir.

¿Cómo funciona la respuesta de dolor?

Todo dolor empieza en una percepción. Percibir es entrar en contacto con algo externo, un estimulo o situación, valorarla y responder de la manera más adecuada, según tu organismo, claro.

Si tu organismo responde con dolor es porque ha valorado que es la mejor opción. Y son muchas las fuentes de información en las que se puede basar porque tiene en cuenta tanto estímulos internos como externos.

Por vía física:

Cuando percibe la información de daño físico por el golpe, valora y responde: dolor. Pero está sujeto a variaciones también. Una misma herida puede ser valorada de manera distinta según las circunstancias.

Por ejemplo, en la segunda guerra mundial, el Dr. Henry Beecher se dio cuenta de que soldados con unas heridas muy graves le pedían menos analgésicos y no se quejan tanto como sus pacientes civiles.

Para el soldado, una herida grave pero que no pusiera en riesgo su vida, significa volver a casa y salir de un infierno en el que la probabilidad de morir era más bien alta.

La valoración que hace el organismo de una herida no es algo fijo, va a depender del contexto, situación…

Vía ambiental:

La información ambiental, como una situación estresante, la indefensión, verte desbordado… puede provocar dolor. Recibe información, valora y responde: dolor es uno de los mecanismos posibles. Y si tu organismo se ve en apuros es una de las herramientas que tiene para ayudarte a sobrevivir.

El dolor SIEMPRE es el resultado de una VALORACIÓN que no tiene porque ser de daño físico.

Lo que hay detrás de todo dolor es una valoración de peligro, una valoración de que hay que hacer algo para sobrevivir

La vía física es sólo UNA DE LAS FUENTES en las que se basa el organismo para dar la respuesta de dolor

En la migraña o en la fibromialgia no se ha encontrado ningún daño físico, todas las hipótesis estructurales han sido descartadas. No hay ninguna estructura dañada que justifique ese dolor.

Si no hay daño físico, tampoco puede haber señal que informe de daño físico, así que los analgésicos no pueden inhibir ninguna señal física

Los pacientes están tomando analgésicos que no pueden actuar en la vía en la que se está basando el organismo para responder con dolor, la vía ambiental.

El efecto analgésico no sólo se consigue con fármacos. Se puede conseguir de muchas maneras porque tu organismo puede interpretar que ya no hay peligro y dejar de dar la respuesta por muchas razones: acupuntura, dieta alcalina, un piercing, un analgésico que no está haciendo efecto fisiologico pero si cambia la VALORACIÓN del organismo, botox que tampoco tiene ningún efecto fisiológico, cámara hiperbárica…

 

La migraña y la fibromialgia son formas de percepción, maneras que tiene un organismo de responder al mundo. Si quieres salir de la migraña o la fibromialgia habrás de actuar en esa vía, no en la fisiológica.