Tu autoestima no es algo que vaya a crecer desde dentro, brotando cual margarita, a base de repetirte a ti mismo todas y cada una de tus bondades, que de seguro que son muchas. La autoestima es algo que, principalmente, viene de fuera; es una consecuencia de cómo te manejas en el mundo.

La autoestima, aunque de alguna forma se puede trabajar, no depende tanto de un esfuerzo consciente y directo tal como: voy a subir mi autoestima.

No tienes control sobre tu autoestima, va a ser siempre una forma de responder de tu organismo dependiendo de cómo te manejas en el mundo, en tu vida.

 

Si quieres ver aprende a obrar

 

Sentarte una tarde contigo mismo y empezar a repasar todas tus hazañas, o hacerlo con un psicólogo, puede que te ayude a sentirte más seguro. Incluso puede ser muy importante reestructurar aquellas ideas que no se ajustan a la realidad y que están lastrando tu vida fomentando tus inseguridades.

Esta estrategia pone el acento en “creer para ver”. Primero te convences de tus virtudes y luego empiezas a comerte el mundo. Es una posibilidad.

Heinz Von Foerster, el dueño de la frase: “si quieres ver aprende a obrar”, que la consideraba su imperativo estético, osease, algo muy importante, propone algo bien diferente: “obrar para ver”.

En mi opinión la razón está sobrevalorada. Abusamos de explicaciones y discursos que no llevan a nada: por mucho que te digas a ti mismo lo maravilloso que eres, y por más cariños que te dés, si sales al mundo y te ves desbordado, sin recursos, todas esas frases bonitas hacía tu persona se diluirán como un azucarillo.

Volverás a evitar situaciones que te generan ansiedad, temerás la opinión de esas personas que te imponen, perderás oportunidades y la frustración volverá a ser tu estado natural.

Se tiende a trabajar, de una u otra forma, desde dentro. Veamos algunos de tópicos más vendidos:

 

Sé tú mismo

Es el consejo por excelencia. ¿Cuántas veces te lo han dicho? Pues es la peor frase que te pueden decir. Lo malo es que te lo creas y empieces a actuar como si ese tú mismo que eres ahora, fuera la esencia más profunda de tu persona.

Como si tratar de cambiar fuera una traición a ti mismo, como si ese modo de ser no fuera aprendido a lo largo de tu vida, como si todos esos defectos que tienes (todos las tenemos), fueran algo a proteger por encima de todo.

Sé tú mismo es lo peor que te pueden decir. Sé tú mismo es renunciar a todo tu potencial humano, a aprender y a mejorar dando lo mejor de ti.

Lo que eres a día de hoy, cómo te comportas, eso que te da miedo, aquello que te provoca ansiedad… es algo que has ido aprendiendo y que puedes reaprender, cambiar y mejorar.

 

Sé feliz

Hemos de buscar la felicidad por encima de todo, incluso si no tenemos la menor idea de qué hablamos cuando decimos felicidad.

Pasa igual que con la autoestima, no se puede trabajar directamente. Tú no eliges si hoy vas a sentirte feliz o desgraciado, es una respuesta de tu organismo a lo que estás viviendo. No depende de ti, al menos de forma directa

Es admirable esa gente que se pone a trabajar su felicidad así en abstracto, esperando que brote un algo.

La felicidad es una consecuencia y, al igual que en la autoestima, es algo que viene de fuera, de como estás en el mundo.

 

Sé positivo

Otro superventas. Repite conmigo: todo va a salir bien…

Todo eso es muy bonito pero en la vida real no todo sale bien y con frecuencia pagamos un precio nada barato por vivir. Pero eso es la vida…

Más que ser positivo o negativo yo te animaría a ser científico y estadista. Déjate de ser positivo y acostúmbrate a primero, tolerar un cierto nivel de incertidumbre y segundo, trabajar con probabilidades.

  • Porque las certezas son escasas; la vida es inseguridad y nunca vas a tener todo atado.
  • Aprende a correr riesgos sensatos, después de analizar las probabilidades que tienes de acertar.

 

Como psicólogo no te recomendaría esos trabajos de autoconvencimiento de tus bondades. En  mi opinión es mejor enfocar la psicoterapia a ir dando pequeños pasos que te ayuden a salir al mundo y a crecer; obrando para ver. Pequeños pasos con los que vayas logrando metas que te hagan sentir que tú vales.

La autoestima, igual que la felicidad, se trabaja desde fuera:

  • si tu te relacionas bien con otras personas
  • si tú tienes un trabajo en el que te sientes útil
  • si tu haces ejercicio y tienes un buen tono muscular
  • si cuidas tu alimentación
  • si has aprendido un idioma
  • si sabes tocar la guitarra

…irás construyendo una sana autoestima. Tu organismo irá viendo cómo te manejas con solvencia diferentes situaciones y se sentirá acorde a ello. Es algo que viene de fuera, de cómo te manejas en el mundo. Trabajarlo desde dentro, tratando de convencerte de cuánto molas, va a ser complicado.

 

Dos claves para trabajar tu autoestima:

  1. Sal al mundo y actúa. Ponte retos y metas. Diseña un plan que te lleve en “cómodos” pasos a lograr objetivos que harán que tu organismo se diga: ¡mira lo que soy capaz de hacer! La autoestima no es más que la capacidad percibida de tu organismo.
  2. Si necesitas ayuda de un psicólogo que no sea para convencerte de todo lo bueno que tienes. Que sea para superar todas las dificultades que te encuentres al ir a por tus mentas:
  • Aprender a tratar con personas
  • Manejar la ansiedad
  • Superar inseguridades que te impiden avanzar
  • Etc…

 

El camino más rápido para tener una buena autoestima no es convencerte a ti mismo; es manejarte en el mundo de forma tal que tu organismo esté cómodo y sienta que hay alguien competente al volante.

 

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